LA CAÑADA ES REAL

LA CAÑADA ES REAL(eng)

Una vía pecuaria es una vía de comunicación que sirve para el tránsito de ganado de unas tierras a otras de la Península (trashumancia) en busca de los pastos de temporada. Hoy en día este fenómeno ya no existe, los modernos sistemas de transporte han hecho que se abandone esta peculiar forma de explotación ganadera vigente desde el siglo XI. No obstante, su peculiar valor medioambiental ha provocado que desde hace años exista una regulación que pretende su protección y conservación. A partir de un Decreto emitido en el 1974 se autorizó a utilizar las parcelas de las vías pecuarias para hacer huertos y rentabilizarlas como disfrute natural de aquellas personas interesadas. Fue este el momento en el que comenzó la segregación de la Cañada Real con uso fundamentalmente agrícola. Sus primeros pobladores provenían de las poblaciones aledañas como Vallecas, Getafe Rivas Vacía Madrid y Coslada. Durante estos cuarenta años, se ha ido consolidando el territorio, las casas de aperos se convirtieron en viviendas, las parcelas se fueron segregando aun más con el tiempo y fueron incrementándose las construcciones. Las ocupaciones en la Cañada Real Galiana han seguido su propia evolución al ritmo que le marcaban las circunstancias. En los años 70 se procedió, sobre todo en la zona de Coslada, a una colonización/parcelación a favor de agricultores para que pudieran levantar construcciones y delimitar pequeñas parcelas, destinadas al cultivo en explotaciones agrícolas de reducidas dimensiones. Con posterioridad, estas ocupaciones fueron incrementándose, no ya, por motivos de colonización agraria, sino como soluciones habitacionales que ahora acogen a innumerables familias que ahora habitan en Cañada. En la actualidad la Cañada Real Galiana alberga más de dos mil viviendas y casi diez mil habitantes repartidos en quince kilómetros de terreno. Presiones urbanísticas Hasta hace unos años todas estas viviendas habían pasado inadvertidas para las diferentes administraciones. Sin embargo, coincidiendo con la aprobación de los Planes de desarrollo urbanísticos de la zona comenzaron las presiones. Existe una planificación de cinco grandes desarrollos urbanísticos próximos a la Cañada (Los Berrocales, Valdecarros, Cañaveral, Los Ahijones y Los Cerros). La cercanía de estos desarrollos genera varios problemas, ya que estos desarrollos colindan con los límites de la Cañada. La cercanía parece molestar a los promotores, ya que podría afectar a las ventas de los inmuebles, y también preocupa la pérdida de valor de esos inmuebles por la cercanía a un asentamiento ilegal. Por otro lado, existe la sospecha de que estos desarrollos urbanísticos detentarían la inclusión de dicha zona para poder imputarla como zona verde en dichos desarrollos y así obtener más edificabilidad a su favor. Esto generara nuevas plusvalías incrementando así la edificabilidad de sus desarrollos. Se detecta fácilmente que estas acciones no obedecen tanto a la necesidad y obligación de las Administraciones de proteger el dominio público, sino también para satisfacer determinados intereses que poco tienen que ver con lo público. La excusa legal que utilizan es la que se denomina “potestad de restitución de la legalidad urbanística”. Esta medida está totalmente injustificada ya que su uso para trashumancia ganadera ha desaparecido. En otros casos en el que la vía pecuaria ha sido absorbida por un municipio se ha desviado su trazado permitiendo, de esta manera, la continuidad de las vía. Sin embargo, hasta el momento han estado primando las presiones y los intereses urbanísticos de la zona a los derechos de los habitantes de la Cañada ignorando su derecho fundamental a una vivienda digna. Del Pozo del Tío Raimundo a Cañada Real La situación de la Cañada Real se asemeja a la historia del Pozo del Tío Raimundo, situado al sur de Entrevías en el barrio de Puente de Vallecas. En esta ubicación se desarrolló un asentamiento en la década de los 50 y 60, entre 1940 y 1956, el suelo en este caso era rústico y los ocupantes se distribuyeron a partir de la parcelación agrícola existente. Este asentamiento informal se conformaba con viviendas auto-construidas y carecía de cualquier infraestructura. Ya en 1970 llegan paulatinamente los servicios de agua electricidad, luz y alcantarillado, sin embargo, su situación jurídica seguía siendo irregular. Sin embargo, gracias a la movilización activa de los Asociación de vecinos del barrio, se inició un proceso de remodelación integral del barrio. El punto de partida de este plan es el realojamiento total in situ de las familias y de las actividades afectadas y se inició un proceso de renovación integral de la estructura urbana y de las edificaciones que la integraban. Aunque exista paralelismo, es cierto que existen claras diferencias, el marco jurídico es muy diferente en el caso del Pozo del Tío Raimundo, ya que era suelo rústico y en el de la Cañada Real es de propiedad pública. Sin embargo, el fondo el problema es el mismo y puede tener una solución jurídica cuando exista una voluntad política para solucionar el problema. En estos momentos, que la Cañada vuelve a estar presente en los medios y agendas políticas es importante recordar procesos exitosos como el del Pozo donde la participación activa de los movimientos vecinales, sumado a la voluntad de los políticos del momento, fueron los que propiciaron un modelo de transformación urbana participativa, que ahora es referencia. Por lo que nos preguntamos si ahora es posible que la regularización de la realidad urbana de la Cañada puede apoyarse en los mismos supuestos que los del Pozo: reconocimiento de las viviendas y los derechos de los habitantes y la participación ciudadana como elementos centrales del proceso.

THE "CAÑADA" IS REAL

A cattle track is a means of communication used for the transit of livestock from one land to another on the Peninsula (transhumance) in search of seasonal pastures. Today this phenomenon no longer exists, modern transport systems have led to the abandonment of this peculiar form of livestock farming, which has been in use since the 11th century. However, its particular environmental value has meant that for years there has been a regulation that aims to protect and conserve it. A Decree issued in 1974 authorized the use of plots of land on cattle trails for the creation of orchards and to make them profitable for the natural enjoyment of those interested. This was the moment in which the segregation of the Cañada Real began, with mainly agricultural use. Its first settlers came from nearby towns like Vallecas, Getafe Rivas Vacía Madrid and Coslada. During these forty years, the territory has been consolidated, the tool houses have been converted into houses, the plots have been segregated even more with time and the constructions have increased. The occupations in the Cañada Real Galiana have followed their own evolution at the pace of the circumstances. In the 1970s, the area of Coslada in particular underwent colonisation/parcellation in favour of farmers so that they could build buildings and delimit small plots of land for cultivation on small farms. Subsequently, these occupations increased, not for reasons of agricultural colonization, but as housing solutions that now accommodate countless families who now live in Cañada. Currently, the Cañada Real Galiana houses more than two thousand homes and almost ten thousand inhabitants spread over fifteen kilometers of land. Urban pressures Until a few years ago all these houses had gone unnoticed by the different administrations. However, the approval of the urban development plans for the area coincided with the start of the pressure. There are five major urban developments planned near the Cañada (Los Berrocales, Valdecarros, Cañaveral, Los Ahijones and Los Cerros). The proximity of these developments generates several problems, since these developments border on the limits of the Cañada. Proximity seems to bother developers, as it could affect property sales, and there are also concerns about the loss of value of these properties due to the proximity of an illegal settlement. On the other hand, there is the suspicion that these urban developments would include this area in order to be able to impute it as a green area in these developments and thus obtain more buildability in their favour. This will generate new added value and thus increase the buildability of your developments. It is easy to see that these actions are not so much the result of the need and obligation of the Administrations to protect the public domain, but also to satisfy certain interests that have little to do with the public. The legal excuse they use is what is known as "the power to restore town planning legality". This measure is totally unjustified as its use for transhumance for livestock has disappeared. In other cases, where the cattle track has been absorbed by a municipality, its route has been diverted, thus allowing the continuity of the track. However, until now, the pressures and urban development interests of the area have been giving priority to the rights of the inhabitants of the Cañada, ignoring their fundamental right to decent housing. From Tio Raimundo's Well to Cañada Real The situation of the Cañada Real is similar to the history of the Pozo del Tío Raimundo, located south of Entrevías in the Puente de Vallecas neighbourhood. In this location a settlement was developed in the 50s and 60s, between 1940 and 1956, the land in this case was rustic and the occupants were distributed from the existing agricultural parcelling. This informal settlement was made up of self-built houses and lacked any infrastructure. Already in 1970, water, electricity and sewerage services gradually arrived, but their legal situation was still irregular. However, thanks to the active mobilization of the Neighborhood Association, a process of integral remodeling of the neighborhood was initiated. The starting point of this plan is the total relocation of the families and activities affected in situ and a process of integral renovation of the urban structure and the buildings that integrated it was initiated. Although there is parallelism, it is true that there are clear differences, the legal framework is very different in the case of the Pozo del Tío Raimundo, as it was rustic land and in the case of the Cañada Real it is public property. However, the substance of the problem is the same and may have a legal solution when there is a political will to solve the problem. In these moments, when the Cañada is once again present in the media and political agendas, it is important to remember successful processes such as the one in El Pozo, where the active participation of the neighborhood movements, together with the will of the politicians of the moment, were the ones that led to a model of participatory urban transformation, which is now a reference. We therefore wonder whether it is now possible that the regularization of the urban reality of the Cañada can be based on the same assumptions as those of the Pozo: recognition of housing and the rights of the inhabitants and citizen participation as central elements of the process.